LA TEOGONIA DE LA PAZ
Edgar Fabián Garzón Buenaventura*
Aunque no esté de acuerdo muchas veces con la política del presidente Juan Manuel santos, se trastoca la necesidad de una epistemología de la paz con mínimos de tolerarían y reivindicación social. Los guerrilleros son Colombianos que nacen de una metamorfosis histórica, de una necesidad en torno a una reforma agraria, exclusión social del Estado y la falta de compromisos mínimos políticos como son: la masacre de las bananeras, el frente nacional, el exterminio de la unión patriótica nacional, que parecen obras salidas de las tragedias griegas o tal vez del crepúsculo de la literatura de Edgar Allan Poe.
Así muchos justifican la política de muerte, en aquella sangría Hidra de Lerna donde conflicto ( Violento) es cíclico y se repercutirá en cadena hasta el infinito como dice Johan Galtung ; pero se debe tener en cuenta que este conflicto nos ha traído más que una dicha en torno a un vencedor, ha generado un sufrimiento social, el sabor de la lucha eterna una pintura mefistofélica en contra de nuestros conciudadanos Colombianos, una expectativa entre el ciudadano- el terrorista, entre el guerrillero- paramilitar, narcotraficante- policía, esto funge la calidad de vida que se percibe en el entorno rural y urbano que se resumiría en una frase común un pan sin sal.
¡Quedando esto el verdadera sentido de la nacionalidad!, así Willian Ospina y Jaime Garzón deducían una pregunta ¿Es posible que esta sea nuestra identidad Colombiana?, por el lado que se da la respuesta es de carácter afirmativa, mírese; la muerte Gaitan, Galan Pizarro y celebramos con un triunfo de todos cercenar la muerte de Alfonso Cano, sepamos que también son los otros como decía Deleuxe y apelemos aun sentido de la humanidad, recordemos como nos verán las futuras generaciones, como los próceres o como los Yagos de Otelo.
Esto no significa que sea de un partido o apele a un gobierno de turno, sino solamente soy un crítico social, denotando las características convulsionadas que flagelan nuestro espíritu Colombiano desde nuestro nacimiento hasta que fallecemos, ahora espero por una justicia transicional, al eterno sueño de un derrotero en el pico de una cúspide el 23 de Marzo del 2016.
Pero tampoco es generar un romanticismo transcendental quedan en el tintero preguntas, como: i) ¿Es posible una teología para la Paz después de años que cercena desde el ámbito familiar, escolar y universitario? II) ¿Es posible una reinserción entre víctimas y victimarios, sin saber el papel y el nivel de venganza que sugiere entre ambos (guerrilleros- fuerzas militares)? Iii) ¿Es posible una verdad, justicia y reparación, al eje de la creación de la jurisdicción de paz y esta la creación de una reconstrucción de memoria histórica y comisiones de la verdad? IV) ¿Qué papel velará los jueces y la sociedad civil para una política cívica de paz?, V) ¿Cuáles serán los modelos a través de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos? VI ¿Cuál será la política pública económica para el manteamiento de la reinserción de los combatientes?

Deja un comentario